Pastor Rubén Suárez
Sirve en la dirección espiritual del Ministerio Plenitud de Gracia, promoviendo una fe bíblica, práctica y comprometida con el servicio.
Nuestra iglesia
Conoce nuestra misión, nuestros valores y el corazón con el que servimos a Deltona.
Bienvenidos a casa
Somos una familia de fe comprometida con llevar esperanza al necesitado y servir a nuestra comunidad con amor, humildad y sencillez.

Nuestra misión
A la vanguardia de la justicia, la verdad y la santidad. Somos un ministerio con visión y propósito, con una teología práctica que se demuestra en el servir.
“Yo no he venido para ser servido, sino para servir.”Mateo 20:28
Liderazgo pastoral
Nuestros pastores dirigen esta casa con un corazón dispuesto a enseñar la Palabra, acompañar a las familias y servir a la comunidad.
Sirve en la dirección espiritual del Ministerio Plenitud de Gracia, promoviendo una fe bíblica, práctica y comprometida con el servicio.
Sirve junto al Pastor Rubén en el cuidado pastoral, la oración y el acompañamiento de las personas y familias de nuestra congregación.
Nuestra historia
Ministerio Plenitud de Gracia es una familia de fe establecida para anunciar el evangelio, formar discípulos y servir con compasión. Nuestra historia continúa escribiéndose en cada vida transformada, cada familia restaurada y cada persona que decide poner sus dones al servicio de Dios.
Creemos que la iglesia no es solamente un lugar al que asistimos: es una familia donde creemos, crecemos y servimos juntos.
Lo que creemos
Estas verdades resumen el fundamento bíblico que guía nuestra adoración, enseñanza y servicio.
Creemos que la Biblia es inspirada por Dios y es nuestra autoridad para la fe, la conducta y la vida diaria.
Creemos en un solo Dios, revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo, soberano, santo, amoroso y digno de toda adoración.
Creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios, murió por nuestros pecados, resucitó y es el único camino de salvación y reconciliación con el Padre.
Creemos que la salvación es un regalo de la gracia de Dios que recibimos mediante la fe en Jesucristo, produciendo una vida nueva y transformada.
Creemos que el Espíritu Santo convence, consuela, transforma y capacita a los creyentes para vivir y servir conforme al propósito de Dios.
Creemos que la Iglesia ha sido llamada a adorar, hacer discípulos, servir y anunciar el evangelio mientras espera con esperanza el regreso de Cristo.